Bogotá, D. C.

Bogotá, 13 de septiembre de 2025. Aquí sí pasa, Bogotá, mi Ciudad, mi Casa. En el corazón del Tramo 3 de la Línea 1 del Metro de Bogotá, entre la avenida Boyacá y la NQS con calle 8 sur, la comunidad vive cada día los cambios que trae la obra más importante de la ciudad. Allí, entre movimiento de maquinaria y avances en la construcción, los sueños también van tomando forma.

Uno de esos sueños es el de don Mauricio Guacaneme, comerciante de toda la vida y dueño de Vidrios Alfa, un negocio que desde hace más de 50 años hace parte del barrio Floralia, en Kennedy. Su local, lleno de espejos, ventanería y divisiones de baño, ha sido testigo de cómo la zona ha cambiado con el paso del tiempo

Aunque reconoce que las obras han traído ajustes en la movilidad, don Mauricio no pierde el entusiasmo. Con una sonrisa asegura que lo que más espera del Metro no es solo el transporte, sino la transformación del entorno: más zonas verdes, espacios públicos renovados y un barrio en donde la comunidad pueda encontrarse y disfrutar.

Con la llegada de la futura estación 7, ubicada muy cerca de su negocio, se imagina no solo viajando más rápido por la ciudad, sino recibiendo a más clientes y vecinos que encontrarán en Floralia un lugar más accesible y dinámico. Tanto es su entusiasmo que ya cuenta los días en un calendario, marcando cada jornada que pasa hasta que el Metro empiece a funcionar

Mientras tanto, dedica parte de su tiempo a ver videos y leer sobre cómo operan los sistemas de metro en el mundo. Está convencido de que, pese a las incomodidades de la etapa de construcción, el cambio que traerá esta obra valdrá la pena.

La historia de don Mauricio es la de muchos comerciantes y vecinos del Tramo 3: personas que, con paciencia y esperanza, ven en el Metro una oportunidad para crecer, conectar y transformar sus vidas junto a la ciudad.
 

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